16 ago 2010

viaje intergaláctico de cabotaje

viaje intergaláctico de cabotaje: "


Eran dos nenes y hacían algo distinto a todo lo que se había visto por estas tierras: eso debiera bastarles para ocupar un escaño en el olimpo del rock vernáculo; sin embargo, Illya Kuryaki & The Valderramas es una de las bandas más menospreciadas. Alguna vez David Byrne respondió a la recurrente pregunta del periodista argentino que accede a él -¿a qué argentino le gustaría producir?-. En el imaginario, el amigo de Brian Eno deber seguir a toda la escena desde un panóptico para orejas. Dijo todo lo contrario a lo que se suponía, porque de eso vive David, esa es su fortaleza: Los Auténticos Decadentes y “esos hermanitos que saltan”. Los Kris Kross con los pantalones puestos como fueron diseñados, habrá pensado.

Y con esos nombres qué iban a ser de grandes sino estrellas de rock; Dante y sus genes ilustres y Emmanuel Horvilleur, entre la chanson gala y la gloria. Bueno, ni una cosa ni la otra, pero siguen en camino por separado. La temprana protección de Charly y Fito y, obvio, el Flaco le dieron la gran bienvenida al planeta de las mega estrellas. Parece ser que la trilogía en la última década no sólo se equivocó en sus carreras.

Desconozco que volumen histórico de ventas tuvo Illya Kuryaki aunque imagino que Chaco fue el disco más exitoso, por ese quiebre mental –deforme dirían ellos- que significó para mi generación, que por mainstream llegó antes que Babasonicos y Los Brujos a las tímpanos noventosos. Abarajame era un mundo nuevo a descubrir y caminar y grandes canciones como Húmeda, Abismo y Hermoza from heaven nos dieron a muchos lecciones de elegancia en el formato canción. No es tu sombra sigue siendo el mejor hip hop que se hizo en América latina -y antes que rotaran los Molotov y los Control Machete, seamos justos, y mucho antes que esa gran banda olvidada uruguaya que es Peyote Asesino-.

Después de ese gran éxito metieron muchos hits pero casi nadie escuchó sus discos enteros –obviando el fantástico Unplugged de MTV-. ¿Quién le dio una hora de su vida a Leche, a Versus o a Kuryakistán? Muy pocos, seguramente, pero, eso sí, las mejores canciones de Illya Kuryaki las conocemos todos y están en esos discos: Expedición al Klama Hama, Jugo, Jennifer del Estero, Trewa y, por citar alguna más, Ninja Mental.

Versus es uno de los 10 mejores discos de este país y Discovery Buda espera que algún día se la escuche, con la paciencia del sabio, en nirvana, levitando.

Los detractores dirán que son tibios, insípidos, frívolos… yo creo que son de otro planeta, inventaron un universo paralelo que sólo habitaron ellos y su legado fue dejado en una lengua muerta que nadie puede desentrañar.

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Cuando son las personas las que quiebran algunas "verdades"

Cuando son las personas las que quiebran algunas "verdades": "
El dilema sobre ejecutivo de la industria del tabaco que denunció los males que producía fumar.

Trailer de la película 'The Insider', en español se llamó El Dilema


El soplo que deshizo la elegante cortina de humo en torno a las actrices de Hollywood, pubs británicos, casas de jazz de Nueva York y otros lugares en donde se prohibió el cigarrillo salió de los pulmones de Jeffrey Wigand, ex vicepresidente de investigación del conglomerado de tabaco Brown & Williamson (B&W) subsidiaria de British American Tobacco, que osó desafiar al poderoso lobby de la industria de cigarrillos en los Estados Unidos, Wigand es el protagonista real de El Dilema.

Su historia rindió la producción cinematográfica dirigida por Michael Mann, 21 premios y siete nominaciones para el Oscar incluyendo la de mejor actor para Russel Crowe , que vivió en la pantalla al Wigand real. Un guión que involucraba pseudónimos, escuchas telefónicas, amenazas de muerte, fabricación de pruebas y otros fraudes que llevaron a los siete magnates del tabaco (conocidos como los'Siete Enanos') al banquillo de los acusados por primera vez.

El Dilema retrata el drama moral del científico que ganaba más de 300 mil dólares por año hasta la delación que hizo públicos documentos secretos de la industria del tabaco. Su testimonio probó que los jefes del tabaco conocían, hacía mucho, los daños que producía el cigarrillo a la salud y eligieron callarse, dejando morir a sus clientes. El mundo no sabía el efecto adictivo de la nicotina o el potencial cancerígeno de substancias adicionadas al cigarrillo, negados en el Congreso por ejecutivos del tabaco.
"Ellos lo sabían"!!Los mentirosos sabían desde los años 1950"!!, exclama Wigand, desde las oficinas en Mount Pleasant, Missisipi. Al quebrar el secreto al que estaba obligado por B&W y ser despedido, en 1993, Wigand abrió un precedente sin igual en la lucha contra el tabaco.

Los documentos revelados por él apuntaban al uso de sustancias tóxicas, entre ellas amoníaco, para aumentar la eficacia adictiva de la nicotina. B&W enviaba semillas "súpernicotinadas", prohíbidas en EUA, para ser cultivadas en Brasil. Wigand listó más de 600 adictivos, algunos aparentemente inofensivos para enmascarar el sabor del cigarrillo y los efectos desagradables del humo.

El científico puso en jaque a la independencia de la prensa estadounidense frente al poderoso lobby de las corporaciones al revelar lo que sabía al productor Lowell Bergman, de 60 Minutes, entonces el más prestigioso programa periodístico de la televisión. Vivido por Al Pacino en el cine., el perspicaz Bergman desafió a la dirección de la CBS en favor de Wigand. Pero sólo una parte editada de la entrevista fue al aire: la que colocaba a Wigand como un loser.

Hasta que los ducmentos fueron 'misteriosamente' filtrados al Wall Street Journal y The New York Times, exponiendo no sólo a la industria del tabaco sino a la emisora en el mayor escándalo de los medios estadounidenses desde Watergate. La CBS se vió obligada a transmitir la entrevista completa, vista por 30 millones de espectadores. La historia es contada por el mismo Bergman, hoy profesor de la Universidad de California.

El testimonio de Wigand, en el proceso abierto por el procurador general de Missisipi, Michael Moore, es acatado por 45 Estados y le costó a la industria u$s206.000 millones en indemnización al gobierno por gastos con tratamiento de enfermedades relacionadas con el humo llevó a la FDA a reveer la lista de sustancias prohíbidas. El candidato a la reelección Bill Clinton adoptó la bandera del antitabaco.

Desde Estados Unidos a Hong Kong, pasando por Brasil, Canadá, Cuba, Inglaterra, Irlanda, Israel, Italia, Noruega, Suecia, el mundo creó formas para reducir el consumo y prohibió al cigarrillo en lugares públicos. Wigand fue el mentor de gran parte de las medidas y consultor de gobiernos en la reglamentación de las leyes.

Generación 'Smoke Free': La industria sobrevive al sustituir a fumadores que tienen que dejar de hacerlo, por las enfermedades o muerte. El objetivo es potencializar la nicotina y enviciar más, ganar a los consumidores jóvenes más temprano y mantenerlos por más tiempo. Ellos usan la menta para hacer al cigarrillo más atrayente para los niños. Gastan miles de millones para convencer a muchachas que el fumar adelgaza y a los chicos que el cigarrillo los hace parecer más maduros. Los jóvenes precisan saber que están siendo manipulados.

de una nota de Adriana Carranca.


Uno piensa que no hace tanto tiempo que cambió la mentalidad con respecto al cigarrillo. Hasta no hace mucho tiempo , 25 años, no era tan mal visto fumar. Cuando miro películas antiguas me llama la atención ver a personas fumando en el lugar de trabajo. Hoy es algo casi impensable.

Tal vez dentro de poco aquellas cosas que nos hacen mal y que impactan en nuestra vida cotidiana como los transgénicos tengan la misma calificación que el cigarrillo hoy...¿Quién sabe?



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10 ago 2010

Superman salva a familia de perder su casa

Superman salva a familia de perder su casa: "
Action Comics #1, detalle

Action Comics #1, detalle

Esta es la historia de una familia que, como consecuencia de la crisis económica que afecta a muchas áreas de la industria estadounidense desde el 2008, no pudo cumplir con los pagos de un crédito en el cual su casa constituía la prenda para el banco, por lo que aquella institución decidió sacar la casa a remate y la familia se enteró mediante una no tan sorpresiva orden de desalojo.

Es la historia de muchas familias norteamericanas últimamente. Pero, en esta ocasión, el hallazgo de un comic tremendamente escaso y valioso les permitió revertir lo inexorable.

Anímicamente destrozados, los integrantes de la familia bajaron al sótano para embalar recuerdos (y cachureos) que estaban ahí desde los años 50, cuando la familia llegó a la casa. Encontraron ropa pasada de moda y algo apolillada, fotografías de parientes que nadie reconoció, un florero dorado horrible que les había regalado una vecina, y lo más importante, unos cuantos comics que -pensaron- podrían tener algún valor.

Entre esos comics estaba la edición #1 de Action Comics, la primera historieta en donde aparece un tal Superman.

Averiguando en la internet, descubrieron que esa edición se ha rematado por varios cientos de miles de dólares, por lo que llamaron a Vincent Zurzolo, un empresario de New York que regenta las tiendas ComicConnect.com y Metropolis Comics y que ya antes ha supervisado remates millonarios por esta clase de reliquias del noveno arte.

Vurzuolo acudió a examinar la revista y la calificó con un 5 en la escala de 1 a 10 que va desde “Ilegible” a “Inmaculado”, lo cual equivale a “Muy Buen Estado” y en su opinión implica un precio objetivo de unos USD 250.000 en el remate que se hará online a partir del 27 de agosto.

El mismo empresario se ocupó de contactar al banco y explicarles la situación, logrando que levantaran la orden de desalojo y accedieran a posponer el remate de la vivienda. Si todo va como Vurzuolo espera, la familia recibirá suficiente efectivo como para pagar por completo su deuda del banco y quedar con una pequeña fortuna como remanente. Cabe señalar que él las ha oficiado de vocero en todo el proceso pues la familia ha querido permanecer en el anonimato y sólo se sabe que vive en un estado del sur.

En buenas cuentas, los superhéroes no existen, pero la no-existencia no le impidió a Superman salvar a esta familia de perder su casa. ¿Qué tiene esto que ver con dosis diarias de tecnología en español? Absolutamente nada, pero esta noticia me alegró la mañana y quise compartirla.

Link: Superman Comic Saves Family Home From Foreclosure (ABC)



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5 ago 2010

La paciencia es una virtud, me dijeron.

"Las cosas caen de maduro", me dijeron, "sólo hay que tener paciencia para juntar los frutos".
Yo les respondo que he visto caer fruta verde; sí, he visto caer frutos maduros; y también vi frutos que se marchitaron en el árbol.
Así que no voy a esperar, voy a sacudir el árbol cuando es necesario.

31 jul 2010

Las mejores fotos de los últimos años de National Geographic

Las mejores fotos de los últimos años de National Geographic: "

National Geographic selecciona algunas de las imágenes más increibles relacionadas con la visión de la Tierra. Esta selección está formada a partir de las mejores fotos de los últimos años.


251 Breathtaking Visions of Earth Photos From National Geographic


Golfo de Aqaba - Rodeado por miles de peces, el fotógrafo Magnus Lundgren despues de más de 200 intentos pudo conseguir esta toma.(Magnus Lundgren)


241 Breathtaking Visions of Earth Photos From National Geographic


Parque Nacional de Bemaraha, Madagascar -(Olivier Grunewald)


112 Breathtaking Visions of Earth Photos From National Geographic


113 Breathtaking Visions of Earth Photos From National Geographic


Desde la cima más alta del mundo con 164 pisos.


29 Breathtaking Visions of Earth Photos From National Geographic


En aguas poco profundas del lao inundado de la Motte, un sapo común asciende a la superficie iluminada por el sol.


310 Breathtaking Visions of Earth Photos From National Geographic


Un pelícano en Walvis Bay.


42 Breathtaking Visions of Earth Photos From National Geographic


Nube de cenizas del voncán Eyjafjallajökull.


52 Breathtaking Visions of Earth Photos From National Geographic


71 Breathtaking Visions of Earth Photos From National Geographic


61 Breathtaking Visions of Earth Photos From National Geographic


82 Breathtaking Visions of Earth Photos From National Geographic


91 Breathtaking Visions of Earth Photos From National Geographic


102 Breathtaking Visions of Earth Photos From National Geographic


122 Breathtaking Visions of Earth Photos From National Geographic


132 Breathtaking Visions of Earth Photos From National Geographic


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212 Breathtaking Visions of Earth Photos From National Geographic


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291 Breathtaking Visions of Earth Photos From National Geographic


281 Breathtaking Visions of Earth Photos From National Geographic


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271 Breathtaking Visions of Earth Photos From National Geographic


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232 Breathtaking Visions of Earth Photos From National Geographic


222 Breathtaking Visions of Earth Photos From National Geographic

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28 jul 2010

Julia, una madraza

Dicen que más tarde van a venir los celos.
Por ahora voy a disfrutar del orgullo que me da ver cómo se llevan los hermanos.
Julia es toda una madraza, y no se me ocurre mejor manera de definirla.

27 jul 2010

Un nuevo integrante en la familia, Facundo Ernesto Hsu, ya en casa.

Mi hijo Facundo ya está por cumplir una semana de vida y yo no puedo hacerle un post en homenaje, qué vergüenza.
La cuestión es que teníamos fecha para el 24 de julio, pero la verdad que no pasaba nada, aunque constantemente notábamos que el pobre pibe ya no se aguantaba más dentro de la panza de Mariela.
Pero aunque la semana anterior Facu había dado muestras de querer pirárselas del líquido amniótico, la semana crucial estaba por demás de tranquilo, tanto que pensábamos que en lugar de nacer el sábado iba a estirar hasta el lunes siguiente al menos, y ahí lo íbamos a tener que sacar a las patadas.
Pero pasó que el médico controló a Mariela el martes y dijo que la cosa iba queriendo, y la citó para el otro día a las 7.00 en la clínica.
Al día siguiente, cuando Mariela volvió de la clínica, me dijo que ya tenía dilatación, que el médico le indicó que si tenía unas N contracciones cada X tiempo, ya se fuera a internar, Mariela empezó a tener contracciones a razón de una cada cuatro minutos, por lo que nos pareció que estábamos listos.
A las 9.00 salimos de casa, digamos que a eso de las 10.00 le dan el suero para acelerar el trámite, a las 11.00 empiezan las contracciones serias, a las 12.01 tiene el lugar el suceso según la partida de nacimiento (Mariela no llegó a pujar ni media vez), y para poco después de las 13.00 ya estábamos de vuelta en la habitación:


"De lujo, más que de lujo" dijo el médico.
Ya consigné la hora del nacimiento, paso otros datos:

Peso: 3500 gramos (tres kilos y medio).
Altura: 50 centímetros.
Grupo y factor: O positivo.
Dedos: veinte.
Uñas: muy largas.


A eso de las 21.00 del mismo día ya estaban madre e hijo de alta.
La atención en la clínica fue muy buena, nos trataron bien y nos dieron muchos regalos (hasta Julia recibió).

14 jul 2010

Gatorade casero / Bebida Isotónica / Rehidratación deportiva

Bueno, la cosa es que desde hace un tiempo en que varios me empezaron a tratar de "gordilo" me estoy tratando de poner las pilas con el fitness.
El año pasado hice un par de meses natación, en esta época, pero me faltó constancia. Retomé en junio (sí, pileta climatizada, acá en Argentina es época invernal).
Ya es de común conocimiento que hay ciertos elementos que antes eran exclusivos para deportistas de alto nivel pero que ahora son también no sólo de aficionados sino que pertenecen al dominio público.
Uno de estos elementos es la bebida rehidratante, o bebida isotónica. La marca que popularizó este estilo es Gatorade, pero la verdad que es cara para un presupuesto clase media si se quiere usar con una frecuencia casi diaria.
Básicamente si a una limonada dulce le agregan un pizca de sal ya tienen una bebida que se va a asimilar más rápido que sólo agua, por lo que el deportista va a sentir menos pesadez en el estómago, aparte de que la pérdida de sales conlleva una disminución en la capacidad de trabajo.




Una receta un poco más sofisticada:
  • 1 Lt. de Agua.
  • Bicarbonato de Sodio (una pizca) 
  • Sal fina (una pizca) 
  • 60 Gr. De Azúcar (3 cucharas soperas). 
  • Jugo de 1 Limón (otras opciones, naranja o pomelo).
La medida de sal y bicarbonato equivale a un blister vacío de una aspirina o una cucharadita al ras de café. lo ideal sería prepararla una hora antes de consumirla.

Fuente:
http://www.alimentacion-sana.com.ar/Portal%20nuevo/actualizaciones/isotonicas.htm

8 jul 2010

Un fragmento de "El Tapiz de Fionavar"



Flidais, que se acordaba con claridad de los tiempos en que había sido Taliesin en Camelot y había visto combatir por primera vez a aquel hombre, sintió un nudo en la garganta, una pesada opresión en su robusto pecho, al ver el desesperado y espléndido coraje que se estaba malgastando allí. Se sorprendió a sí mismo: se suponía que los andains no se preocupaban de lo que les ocurría a los mortales, ni siquiera a aquel hombre; sobre todo teniendo en cuenta que él era el guardián del bosque y el sagrado bosquecillo había sido profanado. Su deber y su lealtad deberían haber sido tan transparentes como el círculo de cielo que coronaba el bosquecillo.
Un día antes, y quizás tratándose de otra persona, lo hubieran sido. Pero ya no podían serlo, y mucho menos tratándose de Lancelot. Flidais contemplaba la escena con mirada atenta a la luz de la Luna y traicionaba la responsabilidad contraída desde hacia tanto tiempo al sufrir por lo que estaba viendo.
Curdardh cambiaba constantemente su amorfa y evanescente apariencia física; adoptaba nuevas y mortales formas mientras combatía. Ante la mirada de Flidais desarrolló un nuevo miembro, que sostenía una espada de piedra, una espada que parecía formar parte de su propio cuerpo. Atacó a Lancelot y lo hizo retroceder con esa espada hasta los árboles del límite oriental del claro, y luego, sin esfuerzo alguno, con primitiva fuerza, blandió su poderoso martillo con furia arrasadora.
El hombre, con desesperación, hurtó el golpe. Lancelot, en efecto, se agachó y se echó hacia un lado, con un movimiento que lo expuso por debajo a un golpe de martillo y por encima a un tajo de la espada, y luego, mientras se dejaba caer sobre las rodillas asestó un golpe de revés con la espada que acertó a seccionar por el hombro el brazo recién desarrollado de Curdardh. La espada de piedra cayó sobre la yerba.
Flidais contuvo el aliento de asombro y de pavor. Después, tras un instante de salvaje e irracional esperanza, exhaló de nuevo un suspiro de pesar. Pues el demonio se limitó a reírse, sin dar muestras de fatiga o de haber sufrido daño alguno, y desarrolló un nuevo miembro de su torso gris pizarra. Otro miembro con otra espada, igual que antes.
Y atacó de nuevo, sin demora, sin respiro. Una vez más, Lancelot eludió el martillo forjado en las profundidades, una vez más desvió el golpe de la espada de piedra y esta vez, con un movimiento tan rápido que apenas pudo verse, golpeó a su vez y acertó a dar en la repugnante cabeza del demonio llena de gusanos.
El golpe debía haberle causado dolor, pensó Flidais, asombrado todavía de preocuparse tanto. Y en efecto, parecía habérselo hecho, pues Curdardh vaciló, rugiendo sin palabras, antes de comenzar de nuevo a cambiar de forma: esta vez se transformó en una criatura viviente de piedra sin rasgos distintivos, invulnerable, insensible a los golpes de espada, sin que importara dónde hubiera sido forjada o quién la empuñara. Y comenzó a acosar al hombre por el reducido ámbito del claro para herirlo y matarlo.
Flidais comprobó entonces que había estado en lo cierto desde el principio. Siempre que Lancelot le causaba algún daño, alguna herida, el demonio podía refugiarse en una apariencia inexpugnable. Podía curarse cualquier herida de espada sin dejar de obligar al hombre a eludir su acoso mortal. Incluso con la pierna inutilizada -lisiada ritualmente hacía mil años como señal de que el demonio era el guardián de aquel lugar-, Flidais veía que Curdardh era ágil y mortífero y que el claro era pequeño, y que ni los árboles del bosquecillo ni los espíritus que contemplaban el combate permitirían que el hombre escapara, ni tan siquiera por un momento, del sacrosanto lugar que había profanado y donde por fuerza debía morir.
Lo veía él y también alguien más. Desviando la mirada del reñido y sangriento combate, Flidais miró a la derecha. El muchacho, con el rostro muy pálido, contemplaba la escena con expresión inescrutable. Al mirar al hijo de Rakoth Maugrim, Flidais sintió el mismo instintivo rechazo que había experimentado en la playa junto al Anor, y fue lo bastante honesto para reconocer que tal sensación era simplemente miedo. Luego pensó en la madre del muchacho y volvió a fijar su mirada en Lancelot, que estaba combatiendo en silencio en la oscuridad para salvar la vida del chico: desterró sus recelos y, caminando sobre la yerba del claro, se acercó a Darien.
-Me llamo Flidais -dijo, rompiendo así sus más ancestrales principios. Pero, pensaba, ¿de qué servían los principios en una noche como aquélla y tratándose de una criatura como aquel muchacho?
Darien se retiró unos pasos, asustado de tan cercana proximidad. Sus ojos no se apartaban ni un momento de las dos figuras que estaban combatiendo.
-Soy amigo de tu madre -dijo Flidais, esforzándose por encontrar las palabras adecuadas-. Te aseguro que no quiero causarte mal alguno.
Por primera vez, el muchacho lo miró.
-Eso no tiene importancia alguna -dijo, hablando casi en un suspiro-. No puedes conseguir que cambien las cosas, ¿verdad? La elección ya ha empezado a hacerse.

Estremeciéndose, a Flidais le pareció que por primera vez veía al muchacho con toda claridad, y de pronto, en aquel instante, se dio cuenta de la juventud, de la belleza de Darien, y, puesto que podía ver en la oscuridad, se dio cuenta también de cuán azules tenía los ojos.
Sin embargo, por mucho que lo intentara, no podía borrar la imagen del brillo carmesí que tenía en la playa ni del resplandor del árbol al incendiarse.
En ese momento resonó un ruido sordo en el claro, y Flidais se apresuró a retroceder pegándose al tronco del árbol que había tras él. A menos de seis pasos, Lancelot perdía terreno, acosado por el demonio que, bajo la apariencia de una inexpugnable roca, avanzaba con un ruido semejante a un alud de piedras.
A medida que Lancelot se acercaba, Flidais distinguía en todo su cuerpo innumerables heridas y contusiones. La sangre le manaba sin cesar del hombro izquierdo y del brazo derecho. Tenía las vestiduras destrozadas y empapadas de sangre, y sus finos y negros cabellos se le pegaban a la cabeza. Ríos de sudor le corrían por el rostro. De vez en cuando alzaba la mano izquierda, sin hacer caso de la herida, y se enjugaba con los dedos el sudor, para poder ver.
Si es que en realidad podía todavía ver. En efecto, sólo era un mortal, no contaba con ninguna ayuda, e incluso la media luna se había ocultado hacía tiempo por el oeste, escondiéndose tras los altos árboles que bordeaban el claro. Sólo un puñado de estrellas contemplaban desde lo alto aquella acción valerosa llevada a cabo por el alma atormentada y esplendorosa de Lancelot du Lac, la acción más galante e intrépida jamás entretejida en el Tapiz.
Paralizado por su responsabilidad hacia el bosque y por el poder de aquel lugar, Flidais contemplaba con desesperación cómo los dos contendientes se acercaban más y más. Vio que Lancelot, de pies ligeros y ágiles, sobreponiéndose al dolor y al cansancio, se dejaba caer sobre una rodilla, esquivando el ataque del demonio, y lanzaba una estocada fulminante contra la pierna del demonio, la única parte de aquella apariencia de roca gris pizarra que no era invulnerable a los golpes del acero.
Pero con una agilidad que contrastaba con su grotesca fealdad infestada de gusanos, el demonio del bosquecillo esquivó el golpe. Con terrorífica rapidez, dibujó una nueva espada y un nuevo brazo y, mientras el arma tomaba forma, lanzó un terrible golpe contra el hombre tendido en el suelo. Lancelot rodó con precipitado y forzado movimiento e interpuso su brillante espada para parar el golpe de la espada de piedra de Curdardh.
Las espadas entrechocaron con un estrépito que sacudió todo el claro. Flidais apretó los puños con el corazón palpitante y entonces vio que, incluso frente a la brutal fuerza del demonio, Lancelot se mantenía firme. Su espada no se rompió y los músculos de su brazo no cedieron. Con el golpe se rompió la espada de piedra; Lancelot se echó a rodar otra vez lejos del límite del claro y se puso en pie mientras su pecho se agitaba convulsivamente.
Entonces Flidais vio que tenía otra herida, causada por un trozo desprendido de la espada del demonio. La camisa le colgaba hecha jirones; Lancelot se la arrancó y se quedó con el pecho desnudo en medio del claro, dejando al descubierto una herida justo encima del corazón que sangraba sin cesar. Balanceándose sobre los pies, mirando a su enemigo con ojos impávidos, blandió otra vez la espada, mientras esperaba una nueva acometida de Curdardh.
Y Curdardh, con el primigenio, implacable e incansable poder de la tierra, atacó. Cambió una vez más de forma, abandonando la desmañada pero invulnerable apariencia de roca, y adoptó una vez más una cabeza, que era casi humana pese a que sólo tenía un ojo, del que caían como lágrimas gusanos y negros escarabajos; y una vez más, ahora de forma más terrorífica aún, blandió el colosal martillo que sacó de alguna parte de sí mismo. Sosteniéndolo con un brazo tan fornido que parecía tan grueso como el pecho de Lancelot, avanzó, de forma que casi parecía salvar todo el espacio del claro con tan sólo una zancada, y, rugiendo como una avalancha, lanzó un martillazo contra el hombre que lo aguardaba.
Lancelot lo esquivó, pero a duras penas, pues el ataque fue brutalmente rápido. Flidais sintió que la tierra se sacudía otra vez con el impacto del golpe, y cuando Curdardh siguió avanzando, acosando, acosando sin cesar al hombre, el andain vio que había un humeante agujero sobre la yerba chamuscada en el lugar donde el martillo había golpeado como si del destino se tratara.
Y siguió golpeando una vez tras otra, hasta que Flidais, que sin darse cuenta se había clavado las uñas en las palmas de las manos, creyó que el corazón iba a saltarle en mil pedazos de la tensión y la fatiga. Y una y otra vez Lancelot esquivaba el mortífero martillo y la afilada espada que el demonio hacía crecer de su propio cuerpo. Por dos veces el hombre consiguió cortar los brazos que blandían las espadas de piedra, y por dos veces fue capaz de saltar, con una resplandeciente gracia comparable a la de las estrellas, y herir a Curdardh, una vez en un ojo y otra en el cuello, obligándolo a adoptar la protectora apariencia de roca.
Eso significaba un cierto respiro para el hombre, pero insignificante, porque incluso bajo aquella apariencia el demonio podía seguir atacándolo, procurando acorralar a Lancelot contra el impenetrable muro de árboles que rodeaba el claro para matarlo aplastándolo con la oscura y abigarrada masa de su cuerpo.
Una vez más la lucha llevó al demonio y al hombre cerca de donde se encontraban Flidais y Darien. Y una vez más Lancelot pudo tirarse al suelo. Pero esta vez fue a dar con un hombro contra uno de los humeantes agujeros que había excavado el martillo, y Flidais lo oyó quejarse involuntariamente, y lo vio rehuir el ataque, ahora con torpe desesperación. El andain, con el alma consumida por el horror y la piedad, se dio cuenta de que esta vez se había quemado.
A su lado oyó un sonido estrangulado y vio que Darien también se había dado cuenta de lo que había sucedido. Echó una ojeada al muchacho y sintió que el corazón se le detenía por unos instantes. Darien estaba dando vueltas sin parar entre sus manos a una reluciente daga, y parecía no darse cuenta de lo que estaba haciendo. Flidais había captado un elocuente brillo azul y por eso supo de qué daga se trataba.
-¡Cuidado! -susurró con urgencia. Carraspeó, pues la garganta se le había quedado seca-. ¿Qué te propones hacer? -preguntó.
[…]
Del claro se levantó un ruido ensordecedor, más fuerte aún que antes, y esta vez contenía además ecos de triunfo. Fhdais se dio la vuelta a tiempo de ver cómo Lancelot saltaba por los aires, alcanzado por un martillazo que no había podido esquivar y que lo habría matado si lo hubiese alcanzado de lleno. Aun con todo, el golpe le hizo recorrer por los aires una considerable distancia del claro y le hizo aterrizar magullado y sin fuerzas justo al lado de Darien.
Curdardh, sin dar muestras de fatiga y presintiendo que se acercaba el fin del combate, se dispuso a atacarlo de nuevo. Sangrando sin cesar, extenuado, con el brazo izquierdo colgándole inútil en un costado, Lancelot logró ponerse en pie haciendo acopio de una fuerza que Flidais no comprendía de dónde sacaba.
Cuando el demonio estaba a punto de alcanzarlo, Lancelot miró a Darien. Flidais vio que los ojos de ambos se encontraban. Luego oyó que Lancelot le decía con una voz exenta de inflexión alguna:
-Un último intento en memoria de Gawain. No me queda otra salida. Cuenta hasta diez, luego grita. Y luego reza a quien mejor te parezca.
No tuvo tiempo de añadir nada más. Haciéndose a un lado con media voltereta, esquivó el mortífero martillo, que golpeó el lugar donde hacia unos instantes se encontraba, y Flidais retrocedió asustado por el estruendo que siguió al golpe y por el calor que surgió de la hendidura abierta en el suelo.
Curdardh atacó otra vez. Lancelot se puso en pie moviéndose con ligereza. El demonio emitió un sonido desbordante y avanzó despacio.
Flidais sintió que el corazón iba a saltarle en pedazos mientras contemplaba la escena. Aquellos breves segundos eran los más largos que había vivido en toda su larga vida. Era el guardián del bosque, de aquel bosquecillo, y también lo era Curdardh. ¡Y aquellos dos habían profanado el claro del bosque! Tres. No podía mirar a Darien. El demonio blandió la espada. Lancelot detuvo el golpe tambaleándose. Cinco. De nuevo Curdardh golpeó con la espada de piedra, mientras levantaba el martillo. De nuevo el hombre se defendió, pero casi cayó al suelo. De pronto Flidais oyó el rumor de anticipación que provenía de las hojas de los expectantes árboles. Siete. Forzado al silencio, reducido a la condición de mero espectador, el andain notó en la boca el sabor de la sangre: se había mordido la lengua. Curdardh, flexible, sinuoso, totalmente fresco, avanzó haciendo fintas con la espada. Flidais vio que levantaba el martillo y levantó a su vez las manos en un inútil y compasivo gesto de rechazo.
Y en aquel preciso instante, Darien emitió un sonido como Flidais jamás había oído en todos los días de su vida.
Era un grito de angustia y coraje, de terror y de cegadora agonía, el grito desgarrador y sangrante de un alma torturada. Era monstruoso, insoportable, arrollador. Flidais, dejándose caer de rodillas por el dolor que le causaba tal grito, vio que Curdardh echaba una rápida ojeada hacia atrás.
Lancelot aprovechó la ocasión. Avanzó dos pasos, dio un desesperado salto, esgrimió su resplandeciente espada con un esfuerzo supremo y cortó de un tajo el brazo que hasta entonces no había sido capaz de alcanzar.
El brazo que sostenía el monstruoso martillo.
El demonio rugió por el dolor y la sorpresa, pero, aun así, se dispuso a hacer surgir del muñón otro miembro. Flidais lo vio por el rabillo del ojo.
En realidad estaba mirando lo que hacía Lancelot, que tras dar tan certero golpe se había dejado caer con agilidad al suelo, había arrojado su espada a donde estaban Darien y Flidais y se inclinaba, casi sin aliento, para coger el martillo de Curdardh.
El brazo izquierdo le colgaba inútil. Asió con la mano derecha el mango y, jadeando por el esfuerzo, intentó levantar el martillo. Pero no pudo. El martillo era grande e inimaginablemente pesado. Era el arma de un demonio, del Más Anciano. Había sido forjado en el fuego de los profundos abismos de Dana. Y Lancelot du Lac era tan sólo un hombre.
Flidais vio que el demonio hacia surgir de su cuerpo otras dos espadas, y que se disponía a avanzar de nuevo rugiendo de rabia y dolor. Lancelot lo miró. Y Flidais, arrodillado, incapaz de moverse, incapaz incluso de respirar, en aquel momento se hizo una idea exacta de la grandeza de aquel mortal. Vio que Lancelot se estaba ayudando a sí mismo con la fuerza de la voluntad –no había otras palabras para describir su acción- a levantar el martillo con una sola mano.
Y lo consiguió.
El mango se separó de la tierra, y luego, incomprensiblemente, también lo hizo la monstruosa cabeza del arma. El demonio se detuvo y emitió un ruido rechinante, mientras Lancelot, abriendo la boca en un mudo grito de supremo esfuerzo, aprovechaba la inercia del levantamiento para girar sobre sí mismo con el brazo extendido y los músculos rígidos, tensos, relucientes, en tanto el martillo se elevaba inexorablemente con la rapidez del giro.
Luego lo dejó ir. Y aquel poderoso martillo, forjado en los fuegos que ardían en los abismos, arrojado por la pasión de aquella alma imbatible, fue a dar en el pecho de Curdardh, el Más Anciano, produciendo un ruido como si estallara la tierra; y así murió el demonio del bosquecillo, que quedó roto en mil pedazos y esquirlas.
Flidais sintió que el silencio caía como un peso sobre su vida. Jamás había visto tan quieto el bosque de Pendaran. No se oía ni el rumor de una hoja, ni el susurro de un espíritu; los poderes del bosque permanecían inmóviles como encantados por una dolorosa estupefacción. De un modo absurdo, le pareció que incluso las estrellas que se cernían sobre el claro habían cesado de moverse, el mismo Telar se había quedado silencioso y quieto, y las manos del Tejedor habían dejado de trabajar.
Se miró las manos, que le temblaban, y luego, despacio, se puso en pie, sintiendo como si con tal movimiento regresara de otro mundo para incorporarse de nuevo al tiempo. Dio unos pasos, en medio del silencio, hasta detenerse junto al hombre en el centro del claro.
Lancelot se había sentado, con las rodillas dobladas y la cabeza escondida entre ellas. El brazo izquierdo le colgaba inútil en el costado. La yerba estaba cubierta por la sangre que le manaba de docenas de heridas. Tenía en el hombro una fea quemadura, en carne viva y ampollada, que se había hecho cuando había caído en el agujero chamuscado excavado por el martillo. Al acercarse más, Flidais vio que tenía además otra quemadura, y contuvo dolorosamente la respiración al verla.
La palma de la mano -en otro tiempo tan hermosa- con la que había asido el martillo de Curdardh, estaba ennegrecida y desollada, deshecha en jirones de carne de color violáceo.
-¡Oh, Lancelot! -murmuró el andain, con una voz que era casi un gruñido.
El hombre levantó la cabeza muy despacio. Sus ojos, velados por el dolor, se encontraron con los de Flidais, y entonces, incomprensiblemente, la tenue sombra de una sonrisa apareció en la comisura de los labios.
-Taliesin –susurró-, me pareció haberte visto. Lo siento -añadió mirando la chamuscada carne de la mano-, siento no haber podido saludarte antes de forma conveniente.
Flidais sacudió la cabeza sin decir nada. Abrió la boca, pero no pudo pronunciar palabra. Se aclaró la garganta y lo intentó de nuevo.
-Durante centurias se ha relatado que jamás fuiste vencido por un caballero. Esta noche has luchado con alguien que no era mortal y que nunca debía de haber sido derrotado. ¿Qué puedo ofrecerte, mi señor Lancelot?
Los ojos del mortal, que sostenían su mirada, parecieron iluminarse.
-Sólo tu silencio, Taliesin. Necesito que guardes silencio acerca de lo que ha ocurrido aquí, para que los mundos no sepan de mi vergüenza.
-¿Vergüenza? -dijo Flidais notando que se le quebraba la voz.
Lancelot alzó la cabeza y miró las estrellas.
-Era un combate mano a mano -dijo despacio-, y sin embargo requerí la ayuda del muchacho. Mi nombre estará marcado hasta el final de los tiempos.
-¡En el nombre del Telar! -gruñó Flidais-. ¿Qué insensatez es ésa? ¿Qué me dices de los árboles y de los poderes del bosque que ayudaron a Curdardh a acorralarte? ¿Qué me dices de este campo de batalla en el que los poderes del demonio prevalecían sobre todos los demás? ¿Qué me dices de la oscuridad en la que él podía ver y en cambio tú no? ¿Qué me dices...?
-Aun así -murmuró Lancelot acallando la voz del andain-. Aun así, yo supliqué ayuda en un combate mano a mano.

10 jun 2010

Inútil lamento del último habitante de un panteón en ruinas.

Soy un triste dios oscuro en un mundo gris.
Mis feligreses me odian, sus plegarias son blasfemias a mi nombre.

Mis elegidos maldicen su destino de haberme encontrado.


A pesar de ello los bendigo, pero los dones que ofrezco sólo traen traen más llanto.
Soy un triste, un muy triste dios oscuro.
En un mundo gris hecho de nieblas.

23 mar 2010

Vi Alicia, de Tim Burton, decepcionante.

Era la primera vez que veía cine en 3D, y la verdad que es todo un espectáculo en sí.
La peli de Alicia, sin embargo, tiene defectos que me cuesta enumerar.
No quiero volver a verla para tratar de recordar lo que mi cerebro busca sanar por medio del olvido, pero digamos que mientras veía la peli sentía que se desperdiciaba el talento muy buenos actores haciendo el ridículo (no haciendo algo cómico o un Absurdo, simple y llanamente haciendo cosas que me darían vergüenza que alguien me viese).
Me pareció en muchas ocasiones que la guionista no sólo no había leído los libros de Alicia (debo admitir que creo que no me terminé "A través del espejo"), sino que a veces parecía que había visto la película animada de Disney en avances de Youtube.
Le agregaron una parte épica a la película, y vemos a Alicia luchando contra un dragón, que podría haber estado bien si hubiera tenido un mínimo asidero, algún punto de contacto.
El único personaje con un mínimo de profundidad es Alicia, que a mitad de la película cambia de manera de pensar sin un motivo realmente visible, los otros son poco más que decorado que se mueve al son de un viento histérico. Los otros personajes no llegan ni a ser de cartón, son de confeti.
Espero poder dar más y mejores motivos en una ampliación de este post.

22 mar 2010

Tengan cuidado con ACE Seguros de Tarjetas de Crédito

Gente, esto es muy importante, así que voy a hacer una de esas cadenas a las cuales me suelo oponer.
Esto me pasó a mí, Lionel Hsu (DNI 27150522), hoy lunes 22/03/10.
La cuestión es que me llaman al teléfono fijo, tipo 17.30, que dicho sea de paso es una línea nueva que tengo desde hace poco más de dos meses.
Me habla desde la otra línea un tal Bryan ("Braian"), quien me felicita porque a partir del día siguiente iba a recibir los beneficios de mi "nuevo Seguro de tarjeta de crédito".
Después de eso me hace una pregunta que yo le respondo, casi automáticamente "¿Cuál de mis tarjetas?", porque se dio el caso de que tengo una por mi trabajo, y tenía desde antes una tarjeta de crédito con un límite mínimo, que me llegó vía telefónica y que no tenía gastos, ya que esperaban ilusamente que gastara.
Quién iba a pensar en mi época de no-burgués que en algún momento me iba a copar en comprar vía internet...
Bueno, la cosa es que el tal Bryan me dice "Ah, pero en mi base de datos la tarjeta que más usás es la Brdacrxfrder".
Yo respondo, como un gil "No, la del Macro, no la de Santander". [pudo haber dicho cualquier cosa como los que falsean la voz en los porteros]
Y Bryan, "Sí, eso dije, la de Banco Macro".
Le pido el número de teléfono y le digo que tengo que hacerle la merienda a mi hija, lo cual era verdad, pero mientras busco en internet, y los resultados eran todos atemorizantes.
Llamo al 0800 que me dio, y la operadora me tiene colgado más allá de los límites de mi paciencia.
Me llama nuevamente preguntándome si ya me liberé de mi hija, y a mi respuesta afirmativa me dice que me va a contar delos beneficios de mi seguro de tarjeta, que son que cada cosa que compre con ella, desde $50 hasta $3000, con que guarde la factura, me va a ser repuesta en caso de avería. Y me dice "Si por ejemplo tu hija, mientras juega, te rompe tu celular nuevo de $1000 que te compraste con tu tarjeta, te devolvemos la plata". Y cosas así, todo por un pago de $1.85 mensual, del cual una parte va a UNICEF.
Como yo le decía a todo que sí hacía rato, me pide que confirme los datos.
El tipo sabía mi nombre y mi apellido deletreado correctamente, que es más de lo que muchas empresas saben de mí.
Además sabía mi DNI, mi dirección, mis dos teléfonos, y cuánto calzo en verano con los juanetes reventándome los pies.
Y me dice, como si fuera lo más natural del mundo: "Ahora confirmemos tu número de Tarjeta de crédito, primero decíme el vencimiento..."
Yo le respondo que seguro él lo sabe, que me lo diga él, como me dijo los otros datos, me responde que no está autorizado, que me los tiene que confirmar, pero que soy yo quien se los tengo que decir.
Durante un buen rato me trata de decir que ya el seguro va a correr, que le diga esos datos, que no me está pidiendo ninguna clave, que me promete el paraíso... a lo último casi con desdicha, me dice "Pero si llamaste al 0800... Bueno, muchas gracias" Y cuelga.
Esto último, visto en retrospectiva, me dio algo de, por llamarlo de alguno manera, tristeza, porque quizás el tipo tiene que cumplir con un mínimo de estafas o lo asesinan, o algo así, qué sé yo... pero bueh, así es la vida, fíjense de tener cuidado.
Yo nunca pensé que iba a dar de mí tanta información a un desconocido, ya no me sorprende que a otros les pasen cosas peores.
Publico esto en facebook y en mi blog http://esto-no-esunblog.blogspot.com/ para que quede registro y que no pase como esas cadenas (en su inicio reales) donde piden un riñón para una pobre chica de 8 años, que cuando te llega el mail esa nena lleva muerta varios meses.
Si alguien quiere compartir esto y hace una cadena, no haga como yo ahora, seleccione mínimamente los contactos a quienes les envía esto, tengan al menos idea de si el destinatario tiene tarjeta.

* * *
Actualización del 04/04/2013: comparto la información proporcionada por Nadia Tapia en un de los comentarios:
"hola a todos a nosotros nos sucedió lo mismo con Ace seguros pueden comunicarse a 01143384000 interno 108 denuncias en la superintendencia de seguros de la nacion.
el responsable de ace seguros es Senestro Leandro Roberto, su mail particular es leandro.senestro@acegroup.com y luego sigan los pasos en http://www.ssn.gov.ar/fwcm/ denuncias.
todos somos victima de este sinvergüenza, no deje que lo envuelvan DENUNCIE!!!"

21 mar 2010

Libros leídos en 2010, hasta hoy 21-03-10

Quiero hacerme una lista, para ir teniendo una noción de lo que leo.

  1. Crepúsculo (novela)
  2. Luna Nueva (novela)
  3. Eclipse (novela)
  4. Amanecer (novela)
  5. Los hijos de Anansi
  6. El Libro del cementerio
  7. El nombre del viento
El último lo terminé ayer. Todos los libros son muy recomendables, por suerte no me tuve que leer nada feo.
Creo que es todo de este año, y que no me falta nada, pero como no recuerdo qué leí antes, esto algo inseguro, veremos si la confirmo.

El viaje de Mariela a Europa

Para aquellos que no pudieron ver las fotos de Mariela a Italia y alrededores, les paso el link:
Acá les paso una que ejemplifica su viaje:
Mientras en casa...